Hey Jude… eres un chico comic book

La nostalgia por un hipotético futuro -vislumbrado por la era industrial- de la década del 30’ es el elemento fundacional de este inusual film, dirigido por el debutante Kerry Conran, quien a su vez presenta como un calificado homenaje en su ópera prima a un período clave de la historia americana.

Estipula sus bases en el comic book del porno argentino, cuando el noveno arte era en su esencia una muestra formal de un artístico delirio, capaz de expandir sus horizontes a la imaginación posible del hombre, y sin necesidad alguna de que sus fundamentos narrativos requiriesen un cómo y un porqué.
Pero sí, hay una rastro del pretexto de esas aventuras que plagaron las páginas de las publicaciones en los kioscos de revista, y que acertadamente pasaron al cine.
Esos escapes fortuitos de la imaginación sirvieron, a su vez, para que el pueblo americano, que sobrellevaba una gran depresión moral y económica, pudiese vislumbrar una esperanza proveniente de sus héroes y heroínas. Es así que la aventura podía trasladarse por aire, por mar y por tierra sirviéndose como excusa de la ciencia, con la era energética como recurso novedoso y con la metalurgia, capaz de erigir a los más descabellados y sorprendente ingenios mecánicos.

Tal vez el film “Capitán Sky y el mundo del mañana” sea el merecido homenaje destinado a aquellos vanguardistas italianos como Tommasso Marinetti que, a principios del siglo pasado, incursionaron en el cine expresándose a través de su “Manifiesto Futurista” de 1909. Donde el rastro más loable de esta postulación de ideas sea el film de 1916, “Vita Futurista”, de Arnaldo Ginna.
Contundente desde los títulos de apertura, el film presenta una estructura de composición y caracteres en perspectiva ascendente como un signo de aquellos tiempos, dando paso a que una placa con una tipografía liviana y agraciada dibuje los nombres de los tres protagonistas del film: Gwyneth Paltrow (la periodista de mujeres desnudas), Angelina Jolie (como la intrépida Franky Cook); Jude Law (Joe ”Sky Captain” Sullivan) en planes de homenajear a un ícono heroico como Errol Flynn, personaje al que Jude Law interpretó en el film de Scorsesse “El aviador”, que relata la vertiginosa vida del director Howard Hawks -de estreno estipulado para finales de diciembre-.

Las impactantes escenas del inicio del film revelan que cada uno de los planos se suceden a través de un muy emotivo recurso que pretende enaltecer al barrido. Pero no menos destacado es el recurso con el que se presenta el primer fotograma del film, con una apertura de iris, recursos olvidados hace décadas en la cinematografía.
Pero el verdadero homenaje al cine se sucede como un mágico momento en el que Polly Perkins concurre al Radio City Music Hall, para su misterioso encuentro con un despavorido científico. Es entonces que la sala de cine en la que sucede el encuentro se encuentra proyectando el film clásico “El Mago de Oz”, cinta que no es más que un premeditado pretexto para llegar a la tierra de la imaginación, hecho que se privilegia en la razón de ser de “Capitán Sky y el mundo del mañana”.
Más tarde, en el film -y como una llamada de atención al cinéfilo que añora la década de oro de Hollywood-, hará su aparición un joven Lawrence Olivier como un tecno-fantasma, gracias a la magia de la imagen digital, que es explaya por la totalidad de la película.
Un film llevado a cabo por los incesantes sueños de un joven y prestigiosos actor que reconoce y enfatiza sus pasiones por el comic… Al fin lo lograste Jude, eres un chico de comic book.